Edwin Méndez.
Varios dispensadores que por 10 ctvs. te dan 3 chicles y que por 25 un juguete, junto a una mesa de metal con un ánfora debajo, adornado con flores artificiales sobre la que reposa un cuadro de “sagrado corazón de Jesús” dan la bienvenida las personas que ingresan al mercado doce de abril de la ciudad de Cuenca. El amarillo, el verde, tomate, verde obscuro, verde claro, rojo, morado, reposan sobre mesas y estantes de madera que traen lo acido, lo amargo, lo picante, lo dulce, lo salado a la mente de las amas de casa que llevan una canasta o un bolso con sus hijos. Un sonido como un zumbido se escucha por las conversaciones de las personas gracias a el eco que tiene el lugar ya que es similar a un coliseo de alguno de los colegios de la ciudad. Las sillas, las paredes de ladrillo visto pintadas de color rojo, dan una cierta vida al lugar, que se combinan con los niños corriendo y el ir y venir de las personas. Cerca de la entrada están los puestos de frutas, hacia el centro los de las verduras y más hacia el fondo frutas nuevamente, al salir del mercado por la puerta posterior en la calle están varias mujeres sentadas sobre sillas pequeñas o cajas de frutas, con un delantal, unas desgranan maíz, otras pelan arvejas, otras parecen que se están quedando dormidas junto a sus productos que están sobre manteles en el piso.
-La brujita, las pilas, cepillos, lleve, la brujita, pilas, cepillos se escucha al seguir visitado el mercado, en la parte de atrás del mercado se encuentran unas casetas celestes, unas cerradas otras abiertas, en unas se están vendiendo ropa sacos, camisetas usadas a precios muy módicos a 5 dólares un saco, a 3 dólares un pantalón, mas al fondo varias casetas abiertas con lo que aparentemente parece chatarra pero al acercarse bien se puede observar una que otra cosa de valor, la caseta de la esquina junto a lado izquierdo de las gradas es la que mas objetos tiene, un pilo de tapacubos para llantas Toyota, Chevrolet etc. rollos de cables, impresoras desmanteladas, pedazos de ventiladores entre otras, alguien ofrece 3 dólares por una amoladora sin disco, sin cable de corriente, y trizada, mientras que el vendedor le dice que vale 5, pero se negocia en 3.50.
-Que se le ofrece joven vea nomas, le dice un señor de mediana estatura de cabello negro, tez morena, y peinado de ladito.
-no
-nada solo estoy viendo responde un joven de talla media, tez morena, gafas y pelo largo.
-¿no quera una radiesito de carro? Vea esta funcionando al pelo.
- .no muchas gracias respondió el joven, ya tengo.
Junto a la calle otro puesto con monedas antigua de 5, 10, 15 centavos ecuatorianos, varios libros, en el piso “ El sacerdocio en acción, relato sobre el sacerdocio de la revista new age” Introduction citoplanton marino” lámparas y cuadros es lo que se observa en la parte final del mercado mientras se escucha de fondo unos parlantes sonando a un volumen considerado: Cuando se quiere como te quise trata de cerrar la herida que me abriste, y he vuelto a amarte y a recordarte pero yo no puedo ahora olvidarte, oye traicionera aunque yo me muera donde yo me encentre rogare por tu alma. Bis…..
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