Publicidad:
La Coctelera

Página en Blanco

Manos a la obra

19 Octubre 2009

Andrea Peñafiel: El día de mis 15 años, el día del amor

El día que cumplí 15 años, fue un día muy especial para mí, ya que además de la tan ansiada fiesta rosada que me realizaron, el mejor regalo que recibí en esta fecha fue conocer al amor de mi vida. El era un chico algo mayor que yo, tenía 23 años, cabello oscuro, tez blanca y ojos cafés, mi sueño hecho realidad.

Lo conocía porque vivía más abajo de mi casa, pero la timidez que me caracterizaba jamás me permitió acercármele ni mucho menos hablarle, cosa que cambió el día de mi cumpleaños gracias a mi madre. Mi fiesta fue por la tarde, inició mas o menos a las 3 y 30, los invitados llegaron y mis nervios  superaban mi felicidad.

A las 5 de la tarde fue cuando llegó mi mejor obsequio, era él, el chico con quien siempre había soñado, entraba por la puerta de mi casa con dos amigos y yo no lo podía creer, ese momento solo me preguntaba ¿cómo? ¿qué hago? ¿qué le digo?, cuando de repente se me acercó y me dijo ¡Feliz Cumpleaños¡, cosa a la cual respondí "eeeeee, holaaa, gra...gracias, fue tan chistoso porque todo lo que según yo le diría si alguna vez hablaba con él, se me borró en menos de un instante.

Ya después me enteré que mi mami al saber lo mucho que me gustaba el muchacho, lo había invitado a mi fiesta.

De ese día lo que más recuerdo es que todo el tiempo bailé con él, conversamos y nos conocimos de la mejor manera posible.

Cuando la fiesta acabó, tenía en mi interior una confusión de sentimientos, sentía felicidad porque ya era amiga de aquel chico llamado Xavier a quien tanto había esperado y tristeza porque él ya se iba.... Lo que se me pasaba por la mente en ese momento es ¿cuándo lo volvería a ver?

Toda esta confusión cesó cuando al despedirse Xavier me dijo "un gusto haberte conocido niña, espero verte mañana", al oír sus palabras me di cuenta que él era la persona que yo quería en mi vida, lo se era solo una adolescente y tal vez no es tan creíble mi historia pero es cierta, el brillo en sus ojos me bastó para saber que éramos el uno para el otro.

 

Tags: monologo

servido por Alumnos sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Alumnos

Página en Blanco

Cuenca, Ecuador
ver perfil »
contacto »

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera